Agua potable

5 maneras de hacer un uso racional y consciente de agua potable en los hogares.

Escrito por Emmanuel Gil
plantas de tratamiento de aguas

El agua es un recurso natural invaluable debido a que resulta imprescindible para el desarrollo de la vida humana y demás ecosistemas que le rodean.  El acceso a agua potable permite un aumento en la calidad de la vida de la población debido a que constituye un pilar esencial para la construcción de un sistema sanitario eficiente y de calidad, disminuyendo la propagación de enfermedades contagiosas y contribuyendo a la prevención de padecimientos estomacales y renales, asociados al poco o nulo consumo del vital liquido.

En los hogares, se enmarca como un aspecto elemental para la subsistencia debido a que es necesaria no solamente para la ornamentación de los espacios físicos y el aseo personal sino también para la preparación de los alimentos de manera sana, aplicando estrictas medidas sanitarias, para las cuales es necesario el uso del agua. Igualmente, los sistemas de cloacas y tuberías requieren de tal servicio para su óptimo funcionamiento.

Ahora bien, ¿Qué pasaría si el agua dulce se agotara? ¿O si se aplicaran políticas restrictivas para el uso, consumo y disfrute de este recurso natural? ¿Somos capaces de subsistir sin agua potable por un tiempo? respondiendo a la ultima premisa, creo que resultaría catastrófico e imposible desde cualquier percepción, pues solo basta con pasar 1 o días sin este vital servicio para que todo nuestro entorno se encuentre en un desastre total. En América Latina, no existen políticas gubernamentales en materia comunicacional, direccionadas a formar e informar a la población sobre la importancia del agua potable y las consecuencias del uso irracional e inconsciente de tal recurso natural, muy pocos centros educativos se han dado a la tarea de concienciar a sus alumnos sobre esta disyuntiva, manifestándoles que no se debe malgastar el agua ni mucho menos contaminar las fuentes que proporcionan este vital liquido, incentivando hacia una nueva cultura ecológico-ambiental, donde se debe pensar e interponer el beneficio colectivo, antes que el individual o minoritario.

Por lo tanto, es responsabilidad de las autoridades educativas implementar políticas de formación y orientación sobre el uso racional del agua en los hogares en las instituciones escolares, enseñando a los educandos como pueden contribuir a un desarrollo sostenible sin necesidad de derrochar recursos o destruir el medio ambiente que les rodea.

Los medios de comunicación e información también juegan un papel fundamental en este proceso de formación ecológica en los ciudadanos, debido a que través de ellos se pueden crear campañas que sensibilicen a las masas sobre la valoración del vital liquido y su correcta utilización en la vida cotidiana, resultando sumamente efectivo, gracias su alcance e influencia dentro de la matriz de opinión colectiva en la sociedad.

Aunque es tarea de todos y cada uno de los ciudadanos, culturizar sobre el uso consciente y racional del agua a la población, recae en las nuevas generaciones formar esa idiosincrasia, que enmarque un sentido de pertenencia abstracto hacia los recursos naturales existentes y que se disfrutan a diario, teniendo en cuenta las limitaciones que padecen millones de personas en todo el mundo para poder acceder al agua potable, ocasionando muertes, hambre, enfermedades y desnutrición por tal flagelo.

En varios países del continente asiático, el acceso al agua potable es extremadamente limitado e incluso puede considerarse como un lujo para algunas clases sociales debido a su alto costo y sectorización, tal como es el caso de India, donde alrededor de 7.6 millones de personas no poseen acceso a agua potable en sus hogares, viéndose en la pena obligación de adquirirla a precios exorbitantes o consumirla de ríos o aluviales hidrológicos con altos niveles de contaminación, debido a la imponente presencia de desechos químicos y residuales.

Esta problemática ha traído un sinfín de problemas de salud pública para la nación asiática, el cual es considerado como el peor país con acceso a agua potable en el mundo según diversas organizaciones sin fines de lucro, pues solo basta con saber que alrededor de 140.000 niños mueren anualmente por enfermedad crónico-estomacales o diarreicas, contraídas por la ingesta inadecuada de aguas sucias e infectadas como también por el poco consumo del vital liquido durante su alimentación.

El panorama pinta un poco mejor en esta materia para América Latina, con ciertas excepción en países tales Colombia, donde tal servicio básico posee un carácter mercantil y resulta costoso para las clases más vulnerables económicamente, coaccionando su derecho al uso, consumo, goce y disfrute de vital liquido.  Se estima que alrededor de un 90% de la población en Latinoamérica y El Caribe poseen acceso a agua potable y de calidad, considerándose como un gran avance en la construcción de una sociedad más equitativa e igualdad como a la vez, mas humana.

Hay casos donde lo permisivo es abusivo, tal como sucede en Venezuela donde un 85% de la población posee acceso al vital líquido de manera potable e ininterrumpida en sus hogares, debido a la implementación de políticas sociales desde mediados del siglo XX con la finalidad de garantizar el pleno acceso a los servicios públicos de calidad a toda población. En la actualidad, el servicio de agua potable en los hogares venezolanos es absurdamente económico e incluso, pudiese denominarse como irrisorio porque los montos a pagar son simbólicos, como consecuencia de la promulgación de leyes populistas durante el gobierno de Hugo Chávez y Nicolás Maduro, que impulsaron el consumo ilimitado de servicios básicos en las clases populares e impusieron prohibiciones legales que impiden la suspensión de tales servicios, cuando se cae en morosidad e impago.

Bien parece que algunas zonas del globo terráqueo, beber un vaso de agua, bañarse 2 veces al día o cepillarse con agua del grifo es una utopía fantástica, como las historia de ciencia ficción que se exhiben en los cines.

Lavar los vehículos con la manguera durante horas y dejar los grifos o regaderas abiertas, son antivalores ecológicos que deben erradicar de una vez por todas, debido al enorme despilfarro que suponen, aún cuando el servicio de agua potable sea privatizado y tenga un carácter mercantil en la sociedad, se debe considerar que es un recurso natural que nos beneficia a todos y cualquier falla o inexistencia parcial, significaría en una catumbe sin precedentes. Estos son 5 consejos para hacer un uso consciente del agua potable:

1.- No dejes los grifos abiertos. En el baño y fregadero, es común este tipo de acciones debido a que se realizan con la finalidad de “ahorrar tiempo” y esto es una de las tantas falacias que han sido inculcadas en las creencias colectivas, debido a que no significa ningún ahorro sino un absoluto despilfarro de recursos por la comodidad o pereza de volver a abrir la llave, desperdiciando decenas de litros de agua limpia, que puede ser utilizada para otros fines o por otra gente.

Al cepillarse, procura llevar un vaso con agua para tal propósito o abrir la llave en menor cantidad e intensidad, cerrándola mientras te limpias los dientes o enjuagas tu cara. Asimismo, cuando se laven los platos, evita dejar la llave abierta por largo tiempo, solo ábrela para enjuagar y retirar el jabón de los utensilios sucios, mantenla cerrada mientras no lo haces.

 

2.- Supervisa los trabajos de plomería. Lo barato siempre sale caro y es cierto, pero apegándolo a este punto seria, lo mal hecho siempre sale a luz.

Supervisa e inspecciona los trabajos de plomería en casa, constatando que no exista ninguna fuga de agua en cualquier tubería, grifería o llave, de esta manera, se evitará la pérdida de este vital líquido.

 

3.- Sírvete solo el agua que te vas a tomar. Por mala costumbre, siempre cuando se pide agua o sencillamente la sirves en casa, se llena en vaso a rebozar, bebiendo solo un sorbo o la mitad y tirando por el desagüe del fregadero el resto del vital líquido y esto es imperdonable. En India, 4 de cada 10 ciudadanos no tiene acceso a agua potable en sus hogares y desearían tomarse ese sobrante de agua, que ciudadanos inconscientes desperdician por hábitos nocivos de consumo.

Llena botellas pequeñas de agua y mantenlas para uso individual, bebiéndote la cantidad deseada y conservando el resto para después. Asimismo, evita servir grandes cantidades de agua sin la seguridad de su consumo absoluto.

 

4.- Cierra la llave de la ducha mientras te enjabonas. Cuesta poco hacerlo y vale tanto pero pareciera que a nadie le importa o no lo entiende.

Mientras te enjabonas, manten la ducha cerrada y abrela de manera moderada para terminar el proceso de aseo. Esto contribuirá a un ahorro significativo no solo en la factura del agua sino en recursos naturales para el planeta, debido a que esta es el área del hogar, donde se produce el mayor consumo per cápita de agua por habitante.

 

5.- Conversa y socializa sobre este tópico en el hogar. La comunicación es el mejor aliado en los hogares y en este caso, no es la excepecion.

Conversa con tu entorno familiar sobre la importancia del agua potable y las consecuencias del uso irracional e indiscriminado de tal recurso, haz que entiendan cuán bendecidos son, cuando abren los grifos o la ducha y tienen agua limpia para beber o asearse porque eso no tiene precio.

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Emmanuel Gil

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